Víctor Fernández Palmeiro, militante del ERP 22 de Agosto, participó en el ajusticiamiento del vicealmirante Hermes Quijada, uno de los responsables del fusilamiento de presos políticos conocido como "la Masacre de Trelew". El 30 de abril de 1973, Fernández Palmeiro logró matar a Quijada pero fue herido de muerte por el custodio privado del militar.
En el cementerio, sus compañeros de militancia le hicieron una placa en su homenaje, la cual desapareció el 5 de junio de 1973, luego de que la tumba sufriera un atentado. Esta placa fue encontrada en el "Club Atlético" en julio de 2002, durante las excavaciones. No hay información fehaciente sobre la manera en que llegó al lugar.

La Masacre de Trelew
En agosto de 1972, integrantes de las organizaciones Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) y Montoneros recluidos en el penal de máxima seguridad de Rawson, provincia de Chubut, organizaron una operación destinada a la liberación de más de cien presos políticos.
La acción conjunta permitió la fuga del primer grupo, integrado por seis dirigentes, que partieron en un avión hacia la República de Chile, gobernada por el socialista Salvador Allende, para posteriormente viajar a Cuba. Sin embargo, debido a errores de coordinación que surgieron durante el operativo, un grupo de 19 militantes no llegó a tiempo a abordar el avión. Con la presencia de un juez y de los medios de prensa, y ante la promesa por parte de las fuerzas militares de garantizarles su seguridad, se entregaron en el aeropuerto.
Pocos días más tarde, el 22 de agosto de 1972, 16 de ellos fueron asesinados en la base naval Almirante Zar. María Antonia Berger, Alberto Camps y Ricardo Haidar lograron sobrevivir, a pesar de sufrir graves heridas. Sus testimonios permitieron desbaratar la mentirosa versión oficial con la que las fuerzas armadas pretendieron justificar el brutal fusilamiento.
“La Masacre de Trelew” fue perpetrada durante la dictadura del General Alejandro Lanusse.

Víctor Fernández Palmeiro, "El Gallego"
Víctor Fernández Palmeiro nació en España en 1946. Viajó a la Argentina y a los 15 años ingresó a la Federación Juvenil Comunista. Fue obrero metalúrgico y de la carne. Participó de la constitución del Partido Comunista Revolucionario y posteriormente se integró al Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), organización en la que llegó a ser miembro de la dirección militar.
Dirigió varias acciones armadas, entre ellas la toma del Cuartel de Gonet. En septiembre de 1971 es detenido por el intento de secuestro del Tte. Gral. Julio Alsogaray y enviado al Penal de Villa Devoto. Fue notoria la manera en que logró fugarse, en febrero de 1972, cambiando de lugar con su hermano, Gonzalo Fernández Palmeiro, tras una visita de contacto a la cual este último pudo acceder haciéndose pasar por su abogado.
« Gonzalo entró como abogado. Estaban los dos vestidos idénticos, pantalón beige y camisa blanca. Gonzalo llegó a una sala chica, había una mesa con dos sillas, se sacó el saco, lo colgó en una silla y cuando llegó "El Gallego" se saludaron, se abrazaron y ya se sentaron al revés. Cuando "El Gallego" se estaba yendo, volvió y saludó a uno del Servicio Penitenciario porque no podía creer que ya estuviera casi en la calle. Salió caminando, llegó a la esquina; en el bar de la esquina había un compañero esperándolo, salieron los dos caminando, a la vuelta tenían un coche y se fueron ». |
Gonzalo Fernández Palmeiro fue procesado por complicidad en la fuga. Luego de ser sobreseído por la justicia permaneció detenido a disposición del PEN hasta el 11 de marzo de 1973, fecha en la que es liberado por el levantamiento temporario del estado de sitio.
Mientras estaba prófugo, Víctor Fernández Palmeiro participó en la preparación de la fuga del penal de Rawson. Fue uno de los encargados de tomar el avión en el que escaparon los seis miembros de distintas organizaciones que lograron fugarse del penal.
« Al "Gallego" le dicen que se encargue, por parte del ERP, de toda la planificación de lo que iba a pasar afuera del penal de Rawson. Entonces va con dos o tres compañeros al sur, hace todos los chequeos y relevamientos y prepara la acción ». |
Fernández Palmeiro viaja en el avión que escapa del aeropuerto de Trelew y se dirige a Santiago de Chile. Luego de pasar por Cuba, regresó al país (vía Praga y España) junto a Alejandro Ferreyra en enero de 1973 y se integró a la conducción de la fracción "ERP 22 de Agosto" como responsable militar de la misma.
« El Gallego en el '73 dijo: "Por fín voy a votar con el pueblo". La gente estaba del lado de Cámpora; el pueblo, es decir la señora, la gorda, la de acá a la vuelta, la del kiosko. El pueblo real, no el pueblo metafórico, de la biblioteca ».
« Estaba convencido de que el gobierno de Cámpora podía tener opciones de cambio real, que había que acompañarlo, no dejar que se desviara, estar alertas ». (Vicente Zito Lema) |
Estaba obsesionado con vengar la masacre de Trelew. El Vicealmirante Hermes Quijada había desempeñado el cargo de Jefe del Estado Mayor Conjunto al momento de los fusilamientos. El 30 de abril de 1973, en la intersección de Junín y Cangallo, Fernández Palmeiro mata a Quijada cuando éste se encontraba en su auto con su chofer. En esta acción fue herido mortalmente por el chofer de Quijada. Víctor Fernández Palmeiro muere horas más tarde en un departamente de Barrio Norte.
« Los medios, no sabemos si mal informados o mintiendo a propósito, decían que el disparo se había producido por la espalda mientras estaba huyendo y, en realidad, el disparo fue de frente, en el momento del operativo ». |
Al mes de su muerte se le rindió un homenaje frente a su tumba en el cementerio de la Chacarita, en el que se encontraban presentes los abogados Eduardo Luis Duhalde, Vicente Zito Lema y la viuda de Fernández Palmeiro, entre otros.
El 5 de junio de 1973 estalla una bomba en su sepultura que provoca destrozos. Al año, se realiza otro homenaje en la Chacarita.
(Las citas sin nombres especificados corresponden a testimonios de compañeros de militancia de Víctor Fernández Palmeiro).
« Era un tipo con una personalidad fuerte y de líder. Vivía la relación con los compañeros y las situaciones de riesgo, siempre, con una alegría interior. Decía "estamos haciendo algo importante, esto vale la pena, no importa quién caiga, sea yo, sea el otro, lloraremos pero hay que luchar con alegría". No era un militante triste».
Testimonio de compañero de militancia de Fernández Palmeiro
« Tenía una imagen de hombre duro pero tenía, también, un gran amor por los poetas, por la literatura. A veces, nos encontrábamos en un café a charlar sobre poesía. Era una persona muy sensible y, en el sentido de la presencia física, podríamos decir, un galán. Era muy lindo y él lo sabía. Las chicas de la militancia estaban casi todas enamoradas de él. Y también tenía formación política. "El Gallego" practicó la violencia revolucionaria pero no desde el lugar fascista del amor a la violencia por la violencia. Él estaba convencido de que era un mecanismo, un instrumento, que era una parte de un proyecto. Y era un hombre que amaba la política ».
Vicente Zito Lema